El primer taller sale mucho mejor en persona, y con una empresa de Barcelona, del Vallès o del Baix Llobregat eso es sencillo: quedamos en tus oficinas o en algún sitio razonable de la ciudad. Después, casi todo el trabajo se hace en remoto y no te cobramos viajes que no hacen falta.
Compartimos zona horaria con toda Europa, y el RGPD y el Reglamento europeo de IA son el punto de partida de cada arquitectura, no una sorpresa que llega del departamento jurídico al tercer mes. Somos ingenieros, no abogados: el análisis legal lo firma tu DPO o tu asesoría.
En Barcelona conviven empresas industriales y logísticas con veinte años de datos atrapados en sistemas antiguos, empresas de producto que necesitan IA dentro de lo que venden y startups del 22@ que necesitan algo funcionando antes de la próxima ronda. Cada una pide un tipo de proyecto distinto, y lo planteamos de forma distinta.