Lo primero es comprobar que funciona con tus documentos reales, no con un ejemplo de demostración. En unas semanas montamos un prototipo que tu equipo puede usar y medimos con preguntas reales cuántas respuestas son correctas.
Si el resultado convence, lo llevamos a producción: integración con tus sistemas y permisos, conjunto de preguntas de prueba que se vuelve a pasar con cada cambio, y seguimiento de calidad y de coste. Por defecto usamos modelos en regiones de la UE o modelos abiertos en tus propios servidores.
Ningún sistema de este tipo es infalible. Lo diseñamos para que se note cuándo no sabe algo y para que una persona pueda comprobar siempre la fuente.